Abril 2017


Lunes 17 Abril 2017

VIOLACIONES DE CLAUSURAS

MÁS VIOLACIONES DE CLAUSURAS QUE CLAUSURAS EN BOLICHE

Cada fin de semana se detectan 16 locales que reabrieron sin permiso, mientras que se impone el cierre a 15.

Pablo Tomino Malibú, un conocido boliche de Palermo, sobre Niceto Vega al 5600, había sido clausurado por la Agencia Gubernamental de Control (AGC) el 15 de octubre de 2016: funcionaba como local bailable sin tener la habilitación necesaria. El 25 de diciembre pasado, la Ciudad constató que sus dueños habían violado la clausura. Volvieron a cerrarlo y a pegar la faja correspondiente. Los encargados del lugar insistieron: reabrieron sin permiso el 21 y el 29 de enero, y el 18 de febrero, incluso hasta las 7.30, según verificaron los inspectores.

Según datos de la Dirección de Fiscalización y Control de la AGC, se detectan más violaciones de clausuras que clausuras impuestas: en lo que va del año hubo en promedio 15 clausuras y 16 violaciones de clausuras cada fin de semana. Los locales que desvirtúan el rubro parecen ser la regla en la noche porteña. Nunca la excepción.

En los últimos tres años hubo casi 12.000 denuncias por estas irregularidades. Pese a las clausuras, los empresarios que sobreviven de espaldas a la legalidad se han blindado contra las sanciones. Y nada ocurre.

La AGC explicó cada fin de semana que lleva a cabo un promedio de 200 inspecciones en los boliches. Cuenta con poco más de 80 agentes, divididos en turnos, que cubren un espectro muy acotado de la Capital. Se estima que en Buenos Aires hay aproximadamente entre 1000 y 1100 locales nocturnos, mientras que sólo 120 están habilitados como "clase C", los únicos donde se permite la actividad de baile. Éstos deben cumplir con rigurosas obligaciones para poder funcionar, más allá de estar inscriptos en el Registro Público de Locales Bailables."En líneas generales, la problemática no está en los boliches registrados, sino en aquellos que desvirtúan el rubro. Los bares en los que a la noche se corren las mesas y suben la música y se transforman así en boliches", confió una fuente de la Ciudad.

En 2015, la AGC recibió 6075 denuncias sobre irregularidades en locales nocturnos, mientras que el año pasado fueron 8131. La preocupación se incrementa proporcionalmente al descontrol general. Muchos boliches no cumplen con las normas. Tampoco con las sanciones. Las clausuras más comunes están relacionadas con la falta de habilitación y de matafuegos, y con irregularidades de seguridad e higiene. También existen otras faltas importantes que implican un castigo mayor, como es el ingreso de menores, los ruidos molestos, el expendio de alcohol en horario no permitido o superar la capacidad de personas asignadas a un local. Todas ocurren a menudo.

Desde este año, la AGC está comandada por Ricardo Pedace, ex subjefe de la Policía Metropolitana. Pedace fue invitado a ocupar este cargo por el jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta. El policía retirado quiere imprimirle a su gestión los réditos que le otorga su pasado no tan lejano, signado por una buena sintonía con la policía. Y con la policía como aliado la historia es otra. Así, asegura Pedace, buscará sancionar a los boliches que violen la clausura. Incluso comenzó a tapiar los locales reincidentes. Aunque habrá que ver hasta dónde llega la política de "mano dura". 12.000 denuncias Recibió la Ciudad en los últimos tres años por bares que desvirtúan el rubro y funcionan como locales bailables.

la nación, 17 de abril, 2017

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UN PROBLEMA QUE CRECE.

La noche porteña: hay 40 denuncias por fin de semana sobre bares que funcionan como boliches.

Lo dice la Agencia Gubernamental de Control. Además, advierte que la mayoría de los locales viola la clausura y reabre, por lo que hasta llegan a tapiarlos. Analizan endurecer las sanciones.

 

Están registrados como bares pero funcionan como boliches bailables. No tienen salida de emergencia ni cumplen con otras medidas de seguridad obligatorias. Cada fin de semana, la Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad (AGC) recibe 40 denuncias por este tipo de locales y clausura 15 boliches, el 70% de los cuales son café bares que desvirtúan su rubro. Al mismo tiempo, detectan 16 que violaron la clausura.

En total, la AGC inspecciona a 20 mil locales de diferente tipo por año, el 62% de los cuales son bares. Y en los últimos tres años, según informó, recibió alrededor de 5.000 denuncias por irregularidades en boliches bailables y, especialmente, por locales que desvirtúan su rubro. Durante 2015 ingresaron 2.039, en 2016 fueron 2.439 y, en lo que va de este año, ya suman 572. Los barrios más conflictivos son Palermo, Flores, Balvanera y San Telmo.

En la Ciudad existen apenas 120 locales clase C, que son donde se permite la actividad de baile. Al mismo tiempo, hay entre 1.000 y 1.100 habilitados como café bar. Los requisitos para ellos son más laxos y por esto algunos piden la habilitación con esa figura, pero funcionan como boliches bailables, a pesar de no cumplir con ninguna de las obligaciones y medidas de seguridad exigidas a las discotecas. Las penas por desvirtuación de rubro son multas de entre $ 70.720 y $ 142.480 y/o clausura por entre 3 y 15 días.

"Más allá de una competencia deshonesta, el problema cuando un bar funciona como boliche bailable es que corre riesgo la vida de las personas -sostiene Jorge Becco, titular de la Cámara de Empresarios de Discotecas-. Después de Cromañón, la actividad de baile es considerada de alto riesgo y está prohibida en cualquier local que no esté habilitado como clase C. Para ser habilitado, un clase C debe contar con médico, bombero, personal de seguridad, cámaras, salida de emergencia de cierto tamaño, matafuegos y si tiene más de 500 metros también mangueras y plan de evacuación, entre otras medidas".

En la Cámara, calculan que hay unos 200 locales que desvirtúan el rubro. Y Becco recuerda que las dos desgracias que hubo en boliches fueron en locales que no estaban habilitados para su actividad. Cromañón era un local clase C, pero no estaba habilitado como sala de recitales. Y Beara era una casa de fiestas pero funcionaba como clase C.

"Cada viernes y sábado, 30 inspectores de la AGC recorren la noche porteña. Se enteran a qué lugares tienen que ir en el momento, cuando reciben sus órdenes de trabajo", cuenta Ricardo Pedace, el director de la AGC. En el último fin de semana, los inspectores visitaron 209 locales, 24 de los cuales fueron clausurados. Además de la desvirtuación de rubro, otros motivos frecuentes de clausura son tener la capacidad excedida, salidas de emergencia obstruidas; carecer de matafuegos; vender alcohol fuera del horario permitido; permitir el acceso de menores de edad; falta de habilitación, ruidos molestos o irregularidades de higiene.

Ante una falta grave, la AGC realiza la clausura administrativa del local y deja una consigna policial. El dueño tiene 48 horas para hacer su descargo ante la Dirección General de Administración de Infracciones del Ministerio de Justicia porteño, que es la que decide si mantener o no la medida. Mientras, el local debe permanecer cerrado. Sin embargo, la mayor parte viola la clausura y reabre sin permiso.

En el último fin de semana detectaron 6 locales que reabrieron pese a estar clausurados. Como se trata de una contravención, en esos casos interviene un fiscal porteño, que puede ordenar medidas que pueden ir desde el secuestro de los equipos de sonido hasta, si hay reincidencia, tapiar el local. Según la Fiscalía de la Ciudad, en 2015 hubo 3.000 locales de diferentes rubros que violaron una clausura, y el año pasado 3.297, casi un 10% más. El barrio donde más se cometió esa contravención fue Palermo, con 517 casos, más de 15% del total.

Pedace pone como ejemplo al Malibú Bar, en Niceto Vega al 5600. "Le pedimos al fiscal porteño Miguel Kessler tapiar la puerta, porque los responsables del local habían cometido faltas furtivas, como exceder la capacidad permitida o venderle alcohol a menores, y habían violado la clausura repetidas veces. Estando clausurados, igual anunciaban sus actividades a través de las redes sociales".

La sanción por violar una clausura es de $ 5.000 a $ 60.000 de multa o de 5 a 20 días de arresto. "En la Legislatura está en estudio un proyecto para endurecer las multas -dice Pedace-. Pasarían a $ 80.000 ante la primera violación y a $ 100.000 en la segunda". Y subraya: "La noche tiene que tener una diversión segura, que no puede caer en mano de indolentes que violan sistemáticamente las clausuras".

clarín, 11 de abril, 2017

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Miércoles 12 Abril 2017

CLAUSURA EN EL BARRIO PORTEÑO.

VOLVIERON A CLAUSURAR UNA POPULAR MILONGA PORTEÑA.

No cuenta con la documentación que la habilitaba a funcionar como reducto bailable Clausuraron Cochabamba; una popular milonga porteña. 

El gobierno de la Ciudad volvió a clausurar la popular milonga "Cochabamba", en el barrio porteño de San Telmo, al no contar con la documentación que la habilitaba a funcionar como reducto bailable, el mismo motivo por el que la cerró hace tres semanas y siete días después levantó la inhabilitación.

La clausura de este tradicional lugar para los milongueros, situado en Cochabamba 444, se concretó luego de que dos inspectores de la Agencia Gubernamental de Control exigieran una documentación de la que carecían los organizadores. En el lugar, un club de barrio transformado en reducto de baile y fundado en la década del 30, se dan clases de tango y se puede ingresar a bailar con entrada "a la gorra". 

la nacion, 11 de Abril, 2017

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DENUNCIAS POR FIN DE SEMANA

HAY 40 DENUNCIAS POR FIN DE SEMANA SOBRE BARES QUE FUNCIONAN COMO BOLICHES.

Lo dice la Agencia Gubernamental de Control porteña. Y advierte que la mayoría viola la clausura y reabre, por lo que llegan incluso a tapiarlos. Analizan endurecer las sanciones.

Están registrados como bares, pero funcionan como boliches bailables.
No tienen salida de emergencia ni cumplen con otras medidas de seguridad obligatorias. Cada fin de semana, la Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad (AGC) recibe 40 denuncias por este tipo de locales y clausura 15 boliches, el 70% de los cuales son café bares que desvirtúan su rubro. Al mismo tiempo, detectan 16 que violaron la clausura.

En total, la AGC inspecciona a 20 mil locales de diferente tipo por año, el 62%, bares. Y en los últimos tres años, informó, recibió alrededor de 5.000 denuncias por irregularidades en boliches bailables y, especialmente, por locales que desvirtúan su rubro.

Durante 2015 ingresaron 2.039, en 2016 fueron 2.439 y, en lo que va de este año, ya suman 572. Los barrios más conflictivos son Palermo, Flores, Balvanera y San Telmo.
En la Ciudad existen apenas 120 locales clase C, que son donde se permite la actividad de baile. Al mismo tiempo, hay entre 1.000 y 1.100 habilitados como café bar. Los requisitos para ellos son más laxos y por esto algunos piden la habilitación con esa figura, pero funcionan como boliches bailables, a pesar de no cumplir con ninguna de las obligaciones y medidas de seguridad para discotecas. Las penas por desvirtuación de rubro son multas de entre $ 70.720 y $ 142.480 y/o clausura por entre 3 y 15 días.

“Más allá de una competencia deshonesta, el problema cuando un bar funciona como boliche bailable es que corre riesgo la vida de las personas -sostiene Jorge Becco, titular de la Cámara de Empresarios de Discotecas-.

Después de Cromañón, la actividad de baile es considerada de alto riesgo y está prohibida en cualquier local que no esté habilitado como clase C. Para ser habilitado, un clase C debe contar con médico, bombero, personal de seguridad, cámaras, salida de emergencia de cierto tamaño, matafuegos y si tiene más de 500 metros también mangueras y plan de evacuación, entre otras medidas”.

En la Cámara calculan que hay unos 200 locales que desvirtúan el rubro. Y Becco recuerda que las dos desgracias que hubo en boliches fueron en locales que no estaban habilitados para su actividad. Cromañón era un local clase C pero no estaba habilitado como sala de recitales. Y Beara era una casa de fiestas pero funcionaba como clase C.

“Cada viernes y sábado, 30 inspectores de la AGC recorren la noche porteña.
Se enteran a qué lugares tienen que ir en el momento, cuando reciben sus órdenes de trabajo”, cuenta Ricardo Pedace, el director de la AGC.

En el último fin de semana, los inspectores visitaron 209 locales, 24 de los cuales fueron clausurados. Además de la desvirtuación de rubro, otros motivos frecuentes de clausura son tener la capacidad excedida, salidas de emergencia obstruidas; carecer de matafuegos; vender alcohol fuera del horario permitido; permitir el acceso de menores de edad; falta de habilitación, ruidos molestos o irregularidades de higiene.

Ante una falta grave, la AGC realiza la clausura administrativa del local y deja una consigna policial. El dueño tiene 48 horas para hacer su descargo ante la Dirección General de Administración de Infracciones del Ministerio de Justicia porteño, que es la que decide si mantener o no la medida. Mientras, el local debe permanecer cerrado.

Sin embargo, la mayor parte viola la clausura y reabre sin permiso.
En el último fin de semana detectaron 6 locales que reabrieron pese a estar clausurados. Como se trata de una contravención, en esos casos interviene un fiscal porteño, que puede ordenar medidas que pueden ir desde el secuestro de los equipos de sonido hasta, si hay reincidencia, tapiar el local. Según la Fiscalía de la Ciudad, en 2015 hubo 3.000 locales de diferentes rubros que violaron una clausura y el año pasado, 3.297, casi un 10% más. El barrio donde más se cometió esa contravención fue Palermo, con 517 casos, más de 15% del total.

Pedace pone como ejemplo al Malibú Bar, en Niceto Vega al 5600. “Le pedimos al fiscal porteño Miguel Kessler tapiar la puerta porque los responsables del local habían cometido faltas furtivas, como exceder la capacidad permitida o venderle alcohol a menores, y habían violado la clausura repetidas veces. Estando clausurados, igual anunciaban sus actividades a través de las redes sociales”.

La sanción por violar una clausura es de $ 5.000 a $ 60.000 de multa o de 5 a 20 días de arresto. “En la Legislatura está en estudio un proyecto para endurecer las multas -dice Pedace-.

Pasarían a $ 80.000 ante la primera violación y a $ 100.000 en la segunda”.
Y subraya: “La noche tiene que tener una diversión segura, que no puede caer en mano de indolentes que violan sistemáticamente las clausuras”.w

INFRACCIONES Y MULTAS Corte del suministro del agua fría en los baños La multa va de $ 35.000 a $ 106.000. Y si al corte se le suma la falta de expendedores gratuitos de agua, la multa se eleva a $ 177.000 Falta de elementos para prevenir incendios De $ 3.120 a $ 14.560.

Lugares con exceso de público De $ 70.000 a $ 353.000.
Ausencia de habilitación De $ 14 a $ 142.000.
Habilitación en infracción o desvirtuación de rubro De $ 14.560 a $ 142.000.
Venta de bebidas alcohólicas De $ 3.120 a $ 6.760.
Incumplimiento de horario De $ 260 a $ 2.600.

Tapiado. Así terminó Malibú, ubiado en Palermo, tras abrir varias veces pese a estar clausurado, explicaron. Palermo es el barrio de Capital donde más se comete esta contravención.

Del dolor de Cromañón a motorizar las denuncias En la tragedia del boliche de Once en 2004, Nilda Gómez perdió a su hijo Mariano. Diez años después, se recibió de abogada. Poco antes, junto a otros familiares de víctimas -a los que se sumaron los del boliche Beara- formaron la ONG Familias por la Vida. De la contención pasaron a la acción, convirtiéndose en receptores de denuncias de locales nocturnos que violan las normas. Con el tiempo, asociaron su trabajo de prevención con el del control que hace la AGC. De las 2.439 denuncias que recibió la Agencia en 2016, 701 provinieron de la ONG.

clarin, 12 de Abril, 2017

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Martes 11 Abril 2017

RELANZARON UNA CAMPAÑA PARA PREVENIR INCIDENTES EN RECITALES

Programa de Voluntariado. Es para generar conciencia en los jóvenes.

Hay una línea gratuita para denunciar irregularidades.

El plan es de la Agencia Gubernamental de Control y la ONG “Familias por la Vida”.

Con el objetivo de concientizar a los jóvenes que concurren a recitales sobre los cuidados y las medidas de seguridad necesarias, la Agencia Gubernamental de Control (AGC) relanzó su programa de Voluntariado.

El mismo se lleva a cabo junto con la ONG “Familias por la Vida”, que está integrada por familiares, sobrevivientes y amigos de las víctimas de Cromañón. De esa forma, ambas entidades reactivaron el convenio firmado en 2013.

Las campañas son realizadas por empleados de la AGC, que asisten a los espectáculos para conversar con los jóvenes sobre la importancia de tener en cuenta las medidas de seguridad y cómo actuar ante algún incidente. Además, está disponible una línea gratuita (0800-999-2769) para denunciar irregularidades sobre bares, pubs y boliches clase C.

Los llamados son atendidos directamente por representantes de “Familias por la Vida” y luego son derivados a la AGC.
A partir de esta iniciativa, más de 160 mil personas recibieron consejos y recomendaciones en locales nocturnos.

“Tenemos que ser conscientes que la noche es hermosa y divertirse es un derecho, pero debe ser seguro.

La toma de conciencia del público es fundamental y que la mayor cantidad de personas participen como voluntarios es muy importante”, destacó el Director Ejecutivo de la AGC, Ricardo Pedace, durante el acto de relanzamiento.

“Hoy existen funcionarios comprometidos y responsables, pero aún hay algunos empresarios que continúan infrigiendo las normas y eso es muy peligroso y riesgoso para los jóvenes”, expresó Nilda Gómez, titular de “Familias por la Vida”

160 Mil jóvenes recibieron información sobre cuidados necesarios a tener en cuenta durante los espectáculos en locales nocturnos.

la razon, 11de abril, 2017

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RECITALES: UNA LÍNEA PARA DENUNCIAR IRREGULARIDADES.

Voluntarios de la ONG Familias por la Vida, integrada por sobrevivientes, familiares y amigos de las víctimas de Cromagnon, atenderán denuncias por irregularidades en recitales, bares y boliches clase C.

La información que reciban en la línea gratuita 0800-999-2769 la derivarán a la Agencia Gubernamental de Control (AGC) porteña dentro de un programa conjunto para generar conciencia pública sobre los cuidados y las medidas de seguridad necesarias. Nilda Gómez, de la ONG, y Ricardo Pedace, director ejecutivo de la AGC, reactivaron así un acuerdo de 2013 entre la entidad y la agencia oficial.

Durante una reunión con los voluntarios del programa la semana pasada, se informó que más de 160.000 jóvenes ya recibieron información en locales nocturnos. Gómez señaló que "aún hay algunos empresarios que continúan infringiendo las normas y eso es muy peligroso y riesgoso para los jóvenes".

En tanto, Pedace comentó: "Divertirse es un derecho, pero debe ser seguro. La toma de conciencia del público es fundamental". 160.000 Jóvenes Son los que recibieron información sobre los cuidados necesarios a tener en cuenta durante los espectáculos y actividades en locales nocturnos de diversión.

LA NACIÓN, 10 de Abril, 2017

 

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PREVENCIÓN EN RECITALES.

Las campañas son realizadas por empleados de la AGC, que de manera voluntaria acuden a los eventos para conversar con los jóvenes sobre la importancia de tener en cuenta las medidas de seguridad, cómo actuar ante algún incidente y difundir el 0800-999-2769, la línea para denunciar irregularidades en el marco de la noche. 

Gracias a estas campañas, los voluntariados pudieron conversar con más de 160.000 jóvenes brindándoles consejos y recomendaciones. 

Ricardo Pedace agradeció el compromiso de todos los voluntarios y enfatizó en la importancia de sus campañas para concientizar a los jóvenes: "Tenemos que ser conscientes que la noche es hermosa y divertirse es un derecho pero debe ser seguro.

La toma de conciencia del público es fundamental y que la mayor cantidad de personas participen como voluntarios es muy importante. Les agradezco de corazón por lo que hacen y espero que seamos muchos más en los próximos eventos". 

Nilda Gómez, presidente de la ONG "Familias por la Vida", destacó que hoy existen funcionarios comprometidos y responsables, pero aun algunos empresarios continúan infrigiendo las normas y eso es muy peligroso y riesgoso para los jóvenes.

Para realizar una denuncia sobre irregularidades en el marco de la noche deben llamar al 0800-999-2769, el cual será atendido directamente por los familiares de la ONG "Familias por la Vida", quienes reciben las denuncias sobre bares, pubs y boliches clase "C" y que luego las derivan a la agencia.

AdnCiudad, 07 de Abril, 2017

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Campaña de Voluntariado, 2017

El día viernes 7 de Abril se realizó a las 12.30 hs. el Lanzamiento de la Campaña del Voluntariado 2017.


Esta campaña está destinada a concientizar y/o sensibilizar a los asistentes a diferentes actividades relacionadas con la Nocturnidad, es decir, Recitales, Eventos de Masiva Concurrencia, etc.


Consiste en acercarnos a estos lugares y distribuir folletos y/o interactuar con el público revisando cuestiones relativas a la seguridad de los lugares mencionados y comunicando que se debe hacer en caso de que no se cumpla la normativa.

Es una actividad muy interesante y si te sentís atraído por saber más o querés participar en este "VOLUNTARIADO", llamanos al 0800-999-2769 para inscribirte.
De todas maneras iremos publicando en que espectáculos de masiva concurrencia estaremos interactuando con el público.

Familias Por la Vida, Familias JCPalt
07 de Abril, 2017.

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Talleres en escuelas.

Taller con los alumnos de 3er, 4to,5to y 6to Año. Escuela Ocampo San Miguel . ONG Familias Por la Vida
04 de abril de 2017alt

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